Por qué usamos aceite de colza en nuestra vitamina D


Publicado el 05/03/2026 - Última actualización el 05/03/2026

Si has visto nuestra vitamina D3, quizá te has fijado en el aceite que usamos como base y te has preguntado: ¿Por qué aceite de colza?

Es una pregunta normal. El colza tiene una reputación injusta (especialmente en España). Pero si dejamos a un lado lo que se dice en Instagram y miramos los datos, el aceite de colza ecológico tiene un perfil nutricional excepcional y es uno de los mejores vehículos posibles para una vitamina liposoluble como la D3.

Una mala fama con raíces históricas

Todo empezó en los años 70, cuando estudios en animales mostraron ciertas lesiones cardíacas tras consumo elevado de aceite de colza. Los medios lo amplificaron, y la desconfianza quedó instalada en el imaginario colectivo.

Lo que no se contó: aquellos efectos eran específicos del modelo animal y se atribuían a una variedad de colza ya desaparecida, rica en ácido erúcico. Hoy, prácticamente todo el aceite de colza alimentario europeo proviene de variedades "doble cero", con un contenido en ácido erúcico inferior al 2% (=muy por debajo de cualquier umbral de riesgo).

La mala fama sobrevivió a los hechos. Así funciona a veces la desinformación nutricional.

Un perfil nutricional excepcional

Si comparamos con el aceite de oliva, considerado universalmente como referencia, los números hablan por sí solos:

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Aceite de colza

Aceite de oliva

Grasas saturadas

7 g

14 g

Omega 9 (ácido oleico)

62 g

71 g

Omega 6

19 g

10 g

Omega 3 (ALA)

9 g

0,8 g

Vitamina E

45 mg

15 mg

(por 100 g)

Menos grasas saturadas que el aceite de oliva, una cantidad comparable de omega-9, y una ventaja clara en omega 3. Su ratio omega 6/omega 3 se sitúa alrededor de 2/1 = uno de los más equilibrados entre todos los aceites vegetales, y muy por debajo del ratio 4/1 recomendado por los expertos.

Refinado vs. virgen: no todo el colza es igual

Aquí está el matiz que casi nadie explica, y que cambia todo. El aceite de colza refinado (el del brik de supermercado...) se procesa con disolventes químicos y temperaturas elevadas. Pierde gran parte de sus compuestos bioactivos y puede generar sustancias indeseadas.

El aceite de colza virgen ecológico, obtenido por presión en frío, conserva intactos todos esos nutrientes: vitamina E, carotenoides, compuestos fenólicos. Es una versión completamente diferente del mismo ingrediente.

El que utilizamos en nuestra vitamina D3 es virgen y ecológico. No es el mismo producto que el del brik de cocina.

Por qué es el vehículo ideal para la vitamina D3

La vitamina D es liposoluble: necesita una base grasa para absorberse correctamente.

El aceite de colza ecológico ofrece 3 ventajas concretas para este uso:

  • Absorción óptima. Su perfil lipídico equilibrado favorece la disolución y asimilación de la vitamina D.
  • Estabilidad. La vitamina E natural que contiene actúa como antioxidante, protegiendo la vitamina D de la oxidación.
  • Sabor neutro. A diferencia del aceite de oliva, no tiene un sabor marcado, lo que lo hace más agradable en boca.

¿Y el aceite de coco o de oliva?

Son las alternativas más mencionadas, pero:

  • El aceite de coco es rico en grasas saturadas y tiene un perfil nutricional menos interesante como vehículo.
  • El aceite de oliva tiene un perfil excelente, pero su sabor intenso no encaja bien con unas gotas tomadas a diario.

Podríamos haber elegido uno de los dos para tener mejor imagen. Preferimos quedarnos con lo que funciona mejor... y explicarlo.

En resumen: el aceite de colza ecológico virgen es una de las mejores opciones nutricionales entre los aceites vegetales. Su mala reputación viene de estudios obsoletos, variedades que ya no existen, y una confusión persistente entre el producto refinado y el virgen.

En Soleri, las elecciones que hacemos tienen que tener sentido. Esta es una de ellas.

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